La Doctora Teresa Caturla

La Dra. Caturla ha trabajado, durante su primera etapa profesional, en la Salud Pública, sobre todo en el ámbito hospitalario: hospital de agudos, sociosanitario (Geriatría, Cuidados Paliativos, Psicogeriatría y Convalecencia), psiquiátrico (atendiendo toda la patología no psiquiátrica de pacientes con enfermedades psiquiátricas crónicas y de pacientes con discapacidad intelectual) y urgencias. También ha trabajado en el ámbito de la atención primaria.

A raíz de una larga enfermedad y viendo que los tratamientos y pruebas convencionales no le aportaban suficiente información ni solución a sus problemas de salud, decidió profundizar en sus conocimientos de Medicina para poder mejorar su propia salud y recuperar su vida normal. Así es como, ampliando sus estudios en Bioquímica, Fisiología, Biofísica, Toxicidad Medioambiental, Alimentación y Nutrición, entre otros, ha llegado a ser especialista en Medicina Ortomolecular, añadiéndola como herramienta a todos sus conocimientos previos y siendo ahora la base de su práctica médica. Hoy, la Dra. Teresa Caturla goza de una buena calidad de vida.

– Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universitat de Barcelona.

– Especialista (vía MIR) en Medicina Familiar y Comunitaria.

– Especialista en Medicina Ortomolecular.

– Máster en Psicogeriatría por la Universitat Autònoma de Barcelona.

– Diplomado intensivo en Nutigenómica y Medicina Ortomolecular.

– Miembro de la Sociedad Española de Nutrición y Medicina Ortomolecular (SENMO).

– Miembro de la Societat Catalana de MedicinaFamiliar i Comunitària (CAMFiC)

¿ Qué es la Medicina Ortomolecular?

El concepto de Medicina Ortomolecular nace de dos palabras: ortho, que significa equilibrio en griego, y molécula, que significa masa en latín y que comúnmente se utiliza para referirse a un compuesto orgánico.

El ser humano es un enorme laboratorio formado por las reacciones químicas en equilibrio de sesenta trillones de células. La Medicina Ortomolecular trata de mantener este equilibrio, restableciéndolo cuando se ha perdido, dando la molécula justa en el momento justo.

Cuando se diagnostica una enfermedad con las pruebas complementarias habitualmente utilizadas (analítica, radiografía, TAC, etc), el órgano afectado está ya dañado en su estructura, es decir, no funciona bien y causa una enfermedad. Pero es importante tener en cuenta que antes de que un órgano enferme, han perdido su función correcta las células, luego se ha afectado el tejido y posteriormente se ha dañado la estructura del órgano. Con el ejercicio de la Medicina Ortomolecular se pretende detectar el momento en que la célula empieza a enfermar, meses o años antes de que lo haga el órgano, previniendo de este modo la enfermedad. Si ya existe una enfermedad crónica, se puede realizar un tratamiento a medida del paciente, mejorando considerablemente su calidad de vida y pudiendo evitar muchas veces los brotes de la enfermedad.

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta, pero recibe continuas agresiones del exterior, como la polución ambiental, la contaminación del agua y el suelo, las radiaciones, los alimentos que, por su manipulación, ya no nos aportan muchos de los nutrientes necesarios y el estrés psicofísicoemocional. Para poder mantener la salud debemos tener hábitos correctos y mantenerlos toda la vida. Sólo así podemos paliar los efectos de estas continuas agresiones. Por este motivo, recurrir a la Medicina Ortomolecular antes de que se presente la enfermedad es importante, para adquirir buenos hábitos y corregir a tiempo la presencia de problemas en nuestras células, que pueden llevarnos a enfermar a la larga. Cuando ya existe la enfermedad, la Medicina Ortomolecular ofrece un tratamiento a medida para cada paciente, teniendo en cuenta su propio metabolismo y su nivel individual de intoxicación.

Todo lo descrito anteriormente lleva a entender que es necesario un abordaje global de la enfermedad, teniendo en cuenta al cuerpo como un “todo”. Así se puede ofrecer un tratamiento individualizado, utilizando herramientas destinadas a devolver el equilibrio del organismo, como son la alimentación, la higiene intestinal, la detoxificación del organismo y la nutrición celular con los micronutrientes necesarios en cada caso.

Tratando la célula, recuperamos la unidad fundamental que hace que nuestro organismo funcione correctamente y, por lo tanto, recuperamos el equilibrio físico, psicológico y emocional. Tener la Salud como primera opción en la vida permite harmonizar cuerpo, mente y alma y así poder ser quien uno quiere ser y hacer todo aquello que uno se proponga.

Desde la Medicina Ortomolecular, con su abordaje integral, toda patología se puede tratar a cualquier edad.